Falco biarmicus

Familia : Falconidae

 

GIF - 6.1 KB

 

Texto © Dr. Gianfranco Colombo

 

 

Traducción en español de Ignacio Barrionuevo

 

 

JPEG - 50.5 KB
Raro en la Europa mediterránea, el Falco biarmicus es un ave sedentaria afroasiática © Giuseppe Mazza

El Halcón borní ( Falco biarmicus – Temminck, 1825) pertenece al orden de los Falconiformes y a la familia Falconidae.

En esta familia encontramos todas las aves incluidas vulgarmente en el grupo de las rapaces de “alas largas”, siendo estos los halcones y afines (género Falco, ecc.), y otros), diferenciándolas tanto de las de “alas cortas” (género Accipiter, y más) como de las de “alas anchas” (géneros Aquila, Buteo, ecc.) todos asignados a la familia Accipitridae.

Tanto el nombre vulgar dado en diversas regiones y lenguas como el nombre científico del halcón borní han dado lugar a diversas e intrigantes interpretaciones que hicieron debatir durante décadas a los ornitólogos del siglo XIX.

De hecho podríamos decir que la culpa original fue del sempiterno Linneo, que en 1758, con notable fantasía, se inventó el término “biarmicus” para otra ave, el bigotudo, Panurus biarmicus, para ser más exactos.

En aquel tiempo adjudicó a este pajarillo la proveniencia de una parcialmente imaginaria zona del norte de Europa denominada Biarmia (Bjarmaland en noruego antiguo), que se situaría en torno al mar Blanco.

Cuando Temminck pensó en este nombre para el halcón borní, rapaz que de manera natural no ha estado nunca presente en aquella región, interpretaba las intenciones de Linneo en un sentido totalmente distinto, imaginando que “biarmicus” derivaría de un hipotético “bis-armicus”, entendido por él como “doble bigote”, precisamente por una de las características que Linneo había encontrado en el bigotudo.

Con dicha preconcepción nombró al halcón borní con el epíteto específico biarmicus justo por presentar dos gruesos dibujos faciales parecidos a bigotes.

JPEG - 65.6 KB
Elegante halcón, más esbelto que sus congéneres, que habita áreas abiertas y una gran variedad de ambientes © Gianfranco Colombo

Por último existe otra explicación sobre este nombre que hace referencia al hecho de que esta rapaz, al igual que muchos otros representantes de la misma familia, tiene el pico dotado de un diente accesorio en la mandíbula superior, por lo que “bi-armicus” estaría referido a una “doble arma”.

En lo que se refiere al nombre genérico Falco la etimología es clara y exhaustiva: alas falcadas, esto es, en forma de hoz, “falx” en latín, de donde vendría también el término halcón.

Incluso el nombre vulgar dado en diversos lugares de halcón lanario o lanero tiene su bella historia.

La primera versión, hoy abandonada, sostenía que este nombre derivaría del francés antiguo “lanier” = lanero (el que trabaja y vende la lana), un término que tenía un segundo significado despectivo y peyorativo para designar a una persona innoble o de poca importancia. Precisamente por ese último motivo le habrían asignado este nombre común por hecho de que, al ser un ave muy testaruda, resultaba dificultoso adiestrarlo para cetrería. Así, querría simplemente decir “animal de poca importancia”.

La segunda versión, por el contrario, devuelve el valor a este magnífico depredador que a pesar de ser considerado indolente demuestra, sin embargo, la típica ferocidad de las rapaces. Sería una simple distorsión anagramática de “laniarus”, del latín para desgarrar, lacerar, o de “lanius”, que significa carnicero, una correcta descripción de su modo de cazar.

Los nombre europeos recalcan todas estas interpretaciones. En inglés – Lanner Falcon, en alemán – Lannerflak, en francés – Faucon lanier, en italiano – Lanario y en portugués – Alfaneque.

JPEG - 72 KB
Tiene un vuelo de inspección lento y relajado para abalanzarse como un rayo sobre presas terrestres o en busca de alimento en el suelo. Las vocalizaciones son muy variadas, confundiéndose a veces con las del peregrino © Giuseppe Mazza

El halcón borní tiene dos especies pertenecientes al mismo género bastante similares tanto en el vuelo como en el comportamiento: el halcón peregrino (Falco peregrinus) y el halcón sacre (Falco cherrug).

Estas tres rapaces, debido a sus muy destacables características, han entrado a formar parte importantísima en el mundo de la cetrería, y no hay cetrero que no los tenga.

Como se ha mencionado son tres aves parecidas, pero con pequeños detalles morfológicos que les dan aquellas singularidades que les hacen ser codiciados por los halconeros más refinados.

Del borní la calma y la serenidad; del peregrino la fuerza y la velocidad; del sacre la determinación y la constancia.

Por desgracia, esta actividad ha llevado al innoble hábito de asaltar los nidos por parte de comerciantes poco comprometidos que se aprovechan de la reducida o ausente legislación que sobre esta materia existe en diversos países, como son los de la península Arábiga.

Desgraciadamente, este rapto ilegal ha llevado y sigue llevando a esta rapaz hacia la extinción en algunas áreas, especialmente en Oriente Medio, donde la población es ya escasa de por sí.

Zoogeografía

El halcón borní es un ave afroasiática. Vive en todo el continente africano, en algunas regiones de Oriente Medio y península Arábiga y, con reducidas poblaciones, en las zonas europeas del Mediterráneo oriental que van desde Italia hasta la península Balcánica. Falta por completo en el resto de Europa.

A pesar de contar con un área de distribución tan extensa es una rapaz bastante escasa y dispersada, que no siempre puede avistarse aun en los territorios que frecuenta. No puede, por tanto, considerarse un ave común, en particular en el área europea, donde su presencia está caracterizada por pequeñas zonas colonizadas intercaladas con amplias áreas en las que siempre ha estado ausente.

JPEG - 117.3 KB
Los jóvenes tienen el pecho mucho más manchado y son más oscuros que los adultos © Gianfranco Colombo

Es típicamente un ave sedentaria pero que en algunas regiones a menudo emprende pequeños movimientos periódicos quizás debidos a la variación de las condiciones climáticas.

Se han descrito 5 subespecies:

-  Falco biarmicus biarmicus típicamente centroafricano.

-  Falco biarmicus feldeggi de la región mediterránea septentrional.

-  Falco biarmicus abyssinicus de África occidental.

-  Falco biarmicus tanypterus de Oriente Medio y península Arábiga.

-  Falco biarmicus erlangeri de África septentrional.

Pequeñas poblaciones, probablemente establecidas desde hace siglos, se encuentran en la península Itálica, aunque su número es bastante reducido a pesar de estar bien distribuido.

Suben hacia el norte hasta los Apeninos tosco-emilianos, que parece ser su límite boreal. Está ausente en Cerdeña.

Ecología-Hábitat

El halcón borní vive habitualmente en áreas abiertas pero con una notable variedad de ambientes que van desde zonas predesérticas a zonas húmedas, desde bosques de montaña hasta bosquetes dispersos, desde zonas cultivadas hasta núcleos urbanos.

Puede llegar hasta alrededor de los 5000 m de altitud en las mesetas etíopes del Monte Bale o el macizo del Simien.

Aunque está presente en muchos ambientes su preferencia está más bien concentrada en los lugares pedregosos y rocosos con vegetación rala de bajos arbustos y pocas extensiones herbáceas, frecuentemente en el límite de un desierto y quizás sea este el motivo por el que a veces se le ve sobrevolar áreas cultivadas que probablemente son vistas como sus espacios abiertos, periódicamente retiradas de vegetación, como una simple repetición de sus ambientes preferidos en regiones más áridas.

JPEG - 68.5 KB
Otro joven. Las hembras, como suele ocurrir en las rapaces, son más grandes y pueden alcanzar los 110 cm de envergadura con hasta 900 g de peso © Gianfranco Colombo

Frecuenta habitualmente dichas áreas para abastecerse de presas, pero tiende a aislarse cuando llega el momento del anidamiento, durante el cual prefiere zonas sin molestias humanas, aunque en algunas regiones se acerca durante la nidificación a los núcleos urbanos.

Morfofisiología

El borní es un halcón muy elegante, con una estructura más esbelta y una silueta más afilada que sus congéneres.

Tiene un vuelo mucho más lento y relajado y tiende mayormente a efectuar tornos a baja velocidad, acelerando solo cuando descubre una presa, sobre la cual cae en picado, al igual que el halcón peregrino y el sacre, con la habitual ferocidad de un halcón y la asombrosa velocidad de un rayo. En este punto no es menos que sus semejantes.

Tiende a capturar sus presas en tierra y es quizá por esto que sus víctimas son mayormente terrestres o momentáneamente posadas para alimentarse. El halcón borní, al contrario que los dos congéneres citados, se alimenta de pequeñas presas, preferiblemente aves terrestres, palomas y pequeños córvidos, pero no desdeña capturar reptiles, insectos y pequeños roedores.

Tal vez este es el motivo, como se mencionó previamente, por el que en el pasado no era considerado una especie idónea para cetrería, una actividad que tiende a buscar, además de la expresión de potencia de la rapaz escogida, también una demostración concreta de las capacidades venatorias de la misma.

En cualquier caso, el borní tiene un tamaño en absoluto insignificante para una rapaz, contando con una longitud que puede llegar en las hembras, que son sensiblemente más robustas que las del compañero, a 50 cm, una envergadura de 110 cm y un peso que varía, dependiendo del sexo, de los 500 a los 900 g.

Los adultos tienen el pecho de color blanco rosado moteado finamente de manchas negruzcas, un dorso gris metálico y una cola barrada de negro en contraste con el color de cobertura, ligeramente más claro que el del resto del dorso. Al tener una cola bastante destacable, las alas, cuando están en reposo, no sobrepasan la longitud de la cola. La cabeza está encapuchada con un color avellana rojizo, más grisácea en la hembra, con dos finas bigoteras negras y bien visibles que descienden por las mejillas. Las patas son amarillas, bastante emplumadas, con dedos muy largos y garras gruesas de color negro.

JPEG - 164.4 KB
El Falco biarmicus, aquí un adulto con frío, puede subir casi hasta los 5000 m en las mesetas etíopes del Monte Bale y el macizo de Simien. Para el nido es un oportunista sin escrúpulos © Gianfranco Colombo

Los jóvenes presentan el pecho mucho más manchado y resultan más oscuros que los adultos.

Etología-Biología reproductiva

El halcón borní es un buen oportunista a la hora de encontrar un lugar idóneo para anidar. En la mayor parte de los casos construye el nido en cavidades rocosas con cubierta, lugares sobre paredes inaccesibles pero, cuando tiene ocasión, no hace ascos a usurpar viejos nidos de cornejas o de otras rapaces o incluso ardeidos.

Asimismo lo hace sin ningún temor o reticencia directamente en el suelo en ciertas zonas desérticas en las que no encuentra ninguna de las condiciones antes mencionadas y además la ausencia de lluvias implica la ausencia de problemáticas añadidas.

No es raro ver, además, particularmente en África septentrional, en fachadas de antiguos monumentos en ruinas o en torreones abandonados o incluso en la punta de altos minaretes en la periferia de centros habitados y, en fin, en postes elevados de alta tensión.

Pone 3 o 4 huevos que habitualmente son incubados únicamente por la hembra durante alrededor de 5 semanas.

Como es habitual en muchos falcónidos, el macho caza generalmente también para la hembra, llevándole el alimento durante todo este periodo.

Los pollos permanecen en el nido durante 6 o 7 semanas, pero permanecen vinculados a los padres hasta la madurez, a la que llegan tras dos o tres años de vida.

La nidificación de los adultos es de frecuencia anual y ocurre en distintos periodos del año dependiendo de la región en la que tenga lugar y, aunque la pareja se mantenga a menudo unida incluso tras dicho periodo se piensa que esta rapaz no es estrictamente monógama.

Sinónimos

Falco lanarius - Temminck, 1825.

 

→ Para apreciar la biodiversidad de las aves de presa y encontrar otras especies clicar aquí.

 

El archivo fotografico de Giuseppe Mazza

/f-2-2_falco_biarmicus
Photomazza : 70.000 colour pictures of animals and plants