Necrosyrtes monachus

Familia : Accipitridae

 

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Texto © Dr. Gianfranco Colombo

 

 

Traducción en español de Ignacio Barrionuevo

 

 

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Exclusivamente africano, el Necrosyrtes monachus es de los buitres más comunes y más en contacto con el hombre © Gianfranco Colombo

El famoso e inconfundible Alimoche sombrío ( Necrosyrtes monachus - Temminck, 1823 ) pertenece al amplio orden de los Accipitriformes y a la familia Accipitridae siendo la única especie asignada al género Necrosyrtes. Exclusivamente africano es, junto con el típico Alimoche común ( Neophron percnopterus ) con quien comparte parcialmente el territorio, uno de los buitres más pequeños de este continente.

Aunque en el comportamiento, en las dimensiones y en la forma se asemeja mucho a esta especie, se ha demostrado que no hay ninguna relación genética muy cercana con este, por lo que se decidió incluirlo en un nuevo género a pesar de que durante décadas había sido incluido por muchos en el género Neophron.

Es definitivamente uno de los buitres más comunes y en mayor contacto con el ser humano, viéndosele a menudo agrupado en grandes bandos alrededor de los centros urbanos, de los vertederos, de los mataderos o de cualquier lugar donde exista la posibilidad de encontrar residuos orgánicos comibles.

Especialmente en el cuerno de África está presente en gran número a lo largo del territorio, viviendo habitualmente en contacto con las poblaciones, desarrollando activamente la labor de barrendero en las calles y alrededor de las casas, junto a los Cuervos colicortos ( Corvus rhipidurus ) y, en Etiopía, junto al endémico Cuervo picogordo ( Corvus crassirostris ).

El mismo comportamiento se ha citado en la parte occidental de su área de distribución, donde es fuertemente gregario, mientras que al sur del continente africano muestra un comportamiento menos social, estando relegado a las grandes sabanas donde sigue a las grandes manadas de herbívoros.

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Habita en los pueblos cumpliendo la labor de barrendero, bien visto por los locales que a veces lo echan en la olla © Gianfranco Colombo

Es visto a menudo siguiendo con atención a los grandes carnívoros que van de caza, conociendo bien el premio que les espera al final.

Algunos investigadores han descubierto que las pequeñas dimensiones de este buitre le permiten emprender el vuelo incluso a primera hora de la mañana, cuando la temperatura del aire aún no ha alcanzado las condiciones térmicas óptimas para el vuelo de las grandes rapaces y, por tanto, es capaz de llegar el primero a la carroña.

La etimología del binomio científico tiene, como siempre, orígenes griegos y latinos, Necrosyrtes da “nekros” = de “nekros” = cadáver y “suro” = tirar fatigosamente de algo, y monachus = = capucha, por la cabeza empelucada.

Algunos nombres vulgares europeos son Hooded vulture en inglés, Vautour charognard en francés, Kappengeier en alemán y Capovaccaio pileato en italiano.

Este término italiano de Capovaccaio (alimoche) pileato (con píleo, el capelo de los cardenales) proviene de que su cabeza es casi calva pero está recubierta de un fino pero denso plumón.

Zoogeografía

La distribución de este buitre está restringida al continente africano. Se encuentra en el área subsahariana, cubriendo totalmente esa área con una difusión más o menos marcada.

Falta o está considerado poco abundante en las zonas de selva ecuatorial y en los ambientes más desérticos mientras que resulta bastante abundante en las áreas habitadas, de cultico, en los márgenes de las selvas y en las sabanas frecuentadas por grandes manadas de herbívoros. Se extiende desde los 3000 m de altitud en las mesetas etíopes hasta el nivel del mar. Mientras que en los núcleos urbanos se agrupa en gran número, en la sabana abierta vive habitualmente en colonias pequeñas y en el sur del continente a menudo es encontrado en parejas aisladas y para nada sociables.

Es una rapaz generalmente sedentaria que no se aleja de su lugar de nacimiento excepto por ocasionales dispersiones de juveniles o en distancias cortas siguiendo las migraciones de los herbívoros o buscando condiciones meteorológicas más favorables. Este último tipo de movimiento es observado principalmente en las zonas cercanas a los desiertos donde la pluviosidad condicione en un modo más evidente la presencia de más o menos animales que se alimentan de pastos.

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Con 160 cm de envergadura y apenas 2,5 kg de peso puede patrullar desde primera hora, antes que los buitres de mayor tamaño que han de espera las fuertes térmicas © Gianfranco Colombo

Ecologia-Habitat

No existe núcleo urbano en el África subsahariana que no cuente con la presencia de este buitre ya sea en las calles o perchado en los cables y postes de las líneas eléctricas a la espera de algún residuo que ingerir. Esta característica suya ha hecho que la población se familiarice con ellos y los acepte. Está de hecho considerado un animal útil por la actividad que desarrolla aunque a menudo, en algunas zonas, es capturado para ser consumido o vendido en el mercado como carne de algún ave doméstica típica. Algunas partes son también vendidas con fines medicinales ya que los buitres son usualmente considerados en África como fetiches en la medicina popular y la brujería.

A pesar de contar con un pico muy curvado, puntiagudo y largo, el alimoche sombrío no es capaz de perforar y rasgar la gruesa y dura piel de los cadáveres de los grandes herbívoros por lo que, tras descubrir la carroña, debe esperar la ayuda de los grandes buitres que rápidamente llegan y comienzan la dura labor de desgarrar dicha coraza.

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Su vista es óptima pero el pico no es capaz de perforar y desgarrar la dura piel de los grandes herbívoros, y por tanto debe limitarse a señalizar la carroña para aprovechar lo que el resto deje © Giuseppe Mazza

Como todos los buitres no descarta complementar la dieta con grandes insectos, pequeños polluelos y roedores o huevos encontrados en el suelo.

Morfofisiología

Aún siendo pequeño en comparación con los grandes buitres africanos, el alimoche sombrío muestra una envergadura nunca inferior a los 160 cm, una longitud de alrededor de 70 cm y un peso que llega a los 2,5 kg. No presenta dimorfismo sexual aunque la hembra sí que resulta ligeramente más grande.

El adulto es un ave prácticamente muda que jamás emite sonido alguno, dejando los únicos gorjeos para el estadio de pollo, cuando aún está en el nido.

Presenta un planeo muy equilibrado que sabe aprovechar con gran maestría incluso la más tenue térmica, permaneciendo en vuelo durante horas sin el mínimo esfuerzo.

A menudo es acompañado por el marabú, su antagonista en los pueblos, tanto durante el aprovechamiento de las térmicas como en la búsqueda de alimento.

Tiene una librea inconfundible y bastante modesta, con características que lo hacen fácilmente distinguible de cualquier otro buitre. Su cabeza y cuello carecen de plumas, aunque están cubiertos por un denso y corto plumón a menudo sucio, manchado de los fluidos orgánicos de los cadáveres de los que se alimenta.

En la parte posterior de la cabeza este plumón es más evidente, formando una suerte de capucha que se extiende después por detrás hasta la base del cuello, donde forma un collar blancuzco.

La cara está totalmente desnuda y la cera puede mostrar distintos colores, variando desde el gris al rosa, el rojo o, incluso al azulado, lo que parece ser un indicador de su estado de excitación.

El plumaje superior de las alas es generalmente de color crema pardusco intenso, mientras que el cuerpo es generalmente marrón avellana, más claro. La parte inferior del ala muestra una banda característica muy clara en las coberteras inferiores de las remeras.

La cola es cuadrada, al contrario que en el alimoche común ( Neophron percnopterus ) que la tiene romboidal. También la forma de las alas es más redondeada y menos puntiaguda que en este otro, características que lo hacen fácilmente identificable.

El color poco llamativo de esta rapaz hace que las diferencias entre la librea juvenil y la adulta sean pequeñas, destacándose el plumón que cubre el cuello, la cabeza, que es más oscura, y la cara, más rosácea en los jóvenes. Además, no presentan la característica banda clara en la parte inferior del ala, siendo su coloración uniforme.

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A pesar de darse en gran número parece que la población global está sufriendo una continua disminución © Giuseppe Mazza

Biología reproductiva

La reproducción de este buitre puede darse durante todo el año independientemente del área y de las condiciones atmosféricas.

Es un ave típicamente arbórea, escogiendo a menudo anidar en antiguas moradas de otras grandes rapaces, a las que lleva nuevas ramas y hojas hasta dejarlo conforme a sus exigencias.

Cuando es él mismo el que construye el nido elige árboles imponentes colocándolo en posición muy elevada y dominando el área subyacente. El nido es reutilizado durante muchos años, siendo abandonado solamente cuando es completamente irrecuperable.

Solo ocasionalmente forman colonias, quizás más por la imposibilidad de encontrar grandes árboles cercanos entre sí en un área particularmente abierta como la que habitan, ya que son extremadamente sociables en otros periodos del año.

Como gran parte de los buitres pone un solo huevo de color blanco, fuertemente manchado de de pardo en la base, que incuba durante 7 semanas o más. Está tarea está desarrollada principalmente por la hembra, alimentada por el macho durante todo ese periodo, quien la sustituye a veces por la noche.

El pollo permanece en el nido durante un tiempo que puede llegar a los 4 meses aunque a menudo lo abandona antes, quedándose posado en las ramas más altas antes de emprender por primera vez el vuelo. Es dependiente de sus progenitores por un periodo nunca inferior a otros 4 meses por lo que el ciclo completo de nidificación con frecuencia llega a ocupar un año entero.

La pareja es estable durante toda la vida, quedando los compañeros ligados incluso fuera del periodo reproductivo. A pesar de estar presente en gran número parece que la población global está sufriendo una continua disminución causada, además de por la caza ilegal, por el envenenamiento accidental por el consumo de cebos envenenados dispuestos contra los grandes depredadores. Está indicada como especie en peligro.

Sinónimos

Neophron monachus - Britton, 1980; Gyps monachus - Winck, 1980.

 

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El archivo fotografico de Giuseppe Mazza

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